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Porteo para Telemadrid

26 agosto 2014

El día 3 de agosto salimos en el telediario de Telemadrid. Si no pudiste verlo, puedes hacerlo pinchando aquí. Cuando me llamaron para proponerme el reportaje quise ordenar un poco la información que quería transmitir y como en un medio como la televisión y una dinámica como la de las noticias transmitir todo esto no es posible, he decidido publicarlo aquí.

 “Portear es más que una manera de transportar a los bebés,

se trata de respetar una etapa del desarrollo de nuestros hijos en la que

la necesidad de contacto es tan básica como la de respirar o alimentarse.

Un bebé con sus necesidades básicas cubiertas estará en condiciones de desarrollarse de manera correcta tanto física como psicológicamente. Porteando a los bebés favorecemos que descubran el mundo desde una posición de seguridad y confianza con nosotros como referente de interactuación social y con el medio. Además, respetando la postura fisiológica nos aseguramos de que su columna vertebral y la cadera se desarrollan adecuadamente.  El porteo facilita la crianza pues da movilidad y libertad sin necesidad de desatender a los bebés y favorece los vínculos. Una madre a la que se le ha convencido de que los bebés se duermen solos, no lloran en los carros y toman pecho cada tres horas se va a sentir desbordada por su bebé ” llorón” y es más complicado que se relaje y disfrute de esta etapa. Sin embargo, comprendiendo que es normal que su bebé demande estar en contacto con ella, y teniendo herramientas para satisfacer esa necesidad básica de su hijo se sentirá segura, capaz de cuidarle, y conectarán antes facilitando todo lo demás.

En esta foto Alicia descansa sobre mi cuerpo acurrucada en esa postura que adoptan de manera natural e instintiva que todo portabebé debería respetar y de ahí pasó a un fular permitiéndome satisfacer sus necesidades a la vez que cuidaba de su hermano o hacía cualquier otra cosa

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Eduardo y Alicia conociéndose sobre mi cuerpo.

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¿No duele la espalda? Hemos quedado en que el contacto es una necesidad básica de nuestros hijos y la vamos a satisfacer. Llevando al bebé en brazos nos colocamos en posturas muy agresivas para nuestra anatomía provocándonos dolores lumbares, cervicales, en los brazos… Con un portabebé ergonómico bien utilizado el peso se reparte mejor por nuestro cuerpo y no necesitamos forzar ninguna postura pues el portabebé se adaptará también a nuestra fisiología. Si porteamos desde que el bebé es recién nacido, nuestra musculatura se irá adaptando al peso del niño según vaya engordando de la misma manera que cuando haces un entrenamiento en un gimnasio ,por ejemplo.

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Eduardo a pocos meses de cumplir 2 años y yo embarazada de 6 meses.

No obstante, es importante escuchar a nuestro cuerpo y si algo molesta pedir asesoramiento (la mayoría de las veces las molestias se deben a un mal ajuste o colocación inadecuada) y dejar de usarlo mientras duela. Si porteamos por primera vez y es a un niño de un peso considerable, hay que hacerlo poco a poco, en intervalos de tiempo cortos y sin forzar nunca nuestra musculatura. Además durante el postparto y más aún si nos han practicado una cesárea se recomienda evitar la utilización de portabebés que rodeen la cintura ejerciendo presión en la faja abdominal, siendo hiperpresivos y perjudiciales para el suelo pélvico. En estas circunstancias por ejemplo una bandolera de anillas o un fular con nudo canguro son una buena opción.

 

¿Cómo lo elijo? No hay un portabebé perfecto para todo el mundo ni todas las etapas de los bebés. Lo suyo es que puedas probarlos o busques asesoramiento profesional porque si te compras un portabebé porque tiene muy buenas críticas pero luego no te apañas y acabas llevándole en brazos haciéndote daño o en el carro llorando, es un mal portabebé para vosotros. En cualquier caso debe poder adaptarse al cuerpo del porteador y del bebé respetando la postura fisiológica de éste, dándole sujeción a la cabeza si no tiene control cefálico y sosteniendo la columna con tensión vértebra a vértebra sobre todo si aún no tiene tono muscular suficiente para mantenerse sentado. Además debe ofrecer soporte de corva a corva de manera que el niño vaya sentado y no colgado independientemente de su edad y desarrollo.

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Consejos de seguridad: Es esencial que la cadera esté correctamente colocada. La pelvis debe estar basculada hacia delante siendo la zona del periné lo que descanse contra nuestro cuerpo. Las rodillas quedan así más altas que el culete simulando con las piernas una M si miramos de frente y la espalda una C si miramos de perfil. La cabeza descansa de forma visible sobre nuestro pecho a la altura de nuestros besos. La tensión debe integrar el peso del bebé en el nuestro propio de manera que no se desplace ni se separe de nuestro cuerpo si nos inclinamos hacia delante quedando la curvatura de la espalda firmemente sujeta. El porteador debe poder comprobar en todo momento que el bebé respira correctamente y sin ruidos teniendo visibles las vías aéreas y asegurándose de que el mentón del bebé no toca su pecho.  Si el peso y tamaño del niño nos quita visión llevándole delante es más seguro portear detrás, donde además resultará más ligero y cómodo de llevar. “

No salí diciendo ni la décima parte de lo que había escrito, como ya esperaba ,pero me gustó el resultado y,que pusieran parte del video consejo del Colegio profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid me encantó pues echa por tierra los argumentos contrarios a “la moda” del porteo como que es de hippies, de paises subdesarrollados y mil cosas más que habréis oido, de hecho es un vídeo que suelo poner en la tienda y Eduardo tiene más que grabado lo de que “Los bebés siempre mejor en portabebés que en carrito”

Creo que lo que emitió Telemadrid fue suficiente como para que la gente cambie la percepción que tiene sobre los fulares o las mochilas y es la semillita ideal como para que crezca la curiosidad, busquen y encuentren más información. ¿A tí también te ha gustado? !Pues comparte!

La primera vez

25 agosto 2014

Esta semana se ha compartido numerosamente este artículo de Tigriteando en el que Bei ha traducido un texto precioso sobre las “últimas veces”…Hace un par de noches estuve desvelada de 2 a 5 de la mañana e inspirada por su post me dió por pensar en las cosas de las que habla y que haremos en algún momento por última vez y he acabado recordando las primeras veces de muchas de ellas.

Tengo 32 años y he vivido muchas primeras veces pero las más relevantes o que más han influido en lo que soy hoy las he vivido en los últimos 4 años…El primer embarazo, el primer parto que tanto me enseñó para el segundo, la primera toma, la primera vez que metí a mi hijo en mi cama de donde no volvió a salir, el primer portabebé que usé y guardé en un armario para siempre porque era incomodísimo, la primera vez que fui a mi grupo de lactancia… Fue esa primera vez quizá la que más ha influido en que esté ahora disfrutando de “la primera vez que escribí en un blog”

Es posible que hubiera llegado hasta aquí siguiendo otro camino pero estoy convencida de que acudir aquel día a Lactard lo ha favorecido. Gracias al grupo de lactancia me replanteé muchas realidades y no solo sobre lactancia. Fue allí donde encontré apoyo y pude reafirmarme en muchas de las cosas que mi interior gritaba a viva voz pero que la sociedad acallaba con costumbres y falsas creencias sobre crianza. Se avivaron las ganas de aprender sobre temas que según iba conociendo me enganchaban más y más como la lactancia, el porteo.. Y fue en el grupo de lactancia donde me puse por primera vez un fular, y de eso estaré eternamente agradecida a Reme, Flor y a Verónica que me prestó su fular sin apenas conocerme.

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Fue gracias a Lactard, y después a Red Canguro que pude vivir muchas primeras veces más relacionadas con el porteo y la lactancia. La primera vez que usé un fular tejido (mil gracias Reme), la primera vez que bailé en público porteando y la primera vez que estuve con alguna de las que hoy son mis mejores amigas (gracias Zoila y Esmeralda por organizar el Flashmob), la primera vez que usé una bando, un mei tai, una mochila, y otra, y otra…La primera vez que porteé a la espalda, la primera vez que porteé a dos o dí teta en tándem… 

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Y algunas de esas primeras veces las revivo en la tienda a través de las familias que vienen a comprar portabebés o a hablar de lactancia, a algún taller… Y me emociono con ellos cuando ponen esa cara que se te queda cuando te dan el mejor regalo del mundo al sentir a su bebé pegadito, relajado, mamando, durmiendo o simplemente descubriendo el mundo envuelto en ese portabebé que les une y les ayuda a tener satisfechas sus necesidades de manera cómoda y natural. Me emociono cuando viene una madre con mil dudas e inseguridades y se marcha más tranquila, confiando en sí misma y en su bebé y sus ritmos. Me emociono cuando se les ilumina la cara hablando de sus hijos y se dejan llevar. Me emociono cuando vienen a la tienda la primera vez, y la segunda, y la tercera…

Esta primera vez que escribo para el blog quiero dedicárosla a todos los que me habéis acompañado en mis primeras veces,que sois tantos que no puedo nombrar uno a uno, y en la maravillosa aventura que emprendí el mes de diciembre viviendo la primera vez que abrí mi propio negocio

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Y os lanzo una pregunta ¿cómo os sentisteis vosotros la primera vez que porteasteis? ¿Cuál es “la primera vez” que más intensamente recordáis de vuestra maternidad/paternidad?

Un abrazo!

Mochila LennyLamb Toddler a fondo

23 agosto 2014

Mochila LennyLamb Toddler 1

En este artículo vamos a ver la mochila LennyLamb Toddler en detalle y además vamos a compararla con la mochila Tula Toddler.

LennyLamb es una marca polaca de portabebés ergonómicos, pañales de tela y abrigos y complementos de porteo con una larga trayectoria y reconocida calidad. Hace ya algunos meses que empezó a comercializar las mochilas ergonómicas confeccionadas a partir de sus fulares, en dos versiones, una de talla estándar, para bebés de entre 4-6 meses y 18-24 meses, y otra para niños más grandes, la versión toddler, para usar cuando el asiento de la estándar queda pequeño, en torno a los 2 o 2,5 años, según el desarrollo del niño, y hasta aproximadamente los 5 años, aunque se puede usar con niños algo mayores como veremos.

La principal característica de estas mochilas es que se confeccionan en tejido de fular por completo, tanto cuerpo como tirantes. El tejido de fular consigue una mayor adaptabilidad al cuerpo, tanto del porteador como del niño.

La mochila incluye una bolsa para guardar e instrucciones de uso. 

Mochila LennyLamb Toddler 2

El cuerpo tiene forma de reloj de arena y pinzas para preformar el asiento y conseguir mejor la posición correcta de las piernas, con las rodillas flexionadas y más altas que el culo. La medida del panel justo al borde del cinturón son 47 cm. y el alto hasta el cinturón 49 cm. Si contamos el cinturón la medida total son 64 cm.

Mochila LennyLamb Toddler  3

 

Mochila LennyLamb Toddler 4

En la siguiente imagen podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con la versión estándar:

Mochila LennyLamb Toddler y Standar

Y aquí la diferencia de medida, el ancho del cuerpo de la mochila estándar son 36 cm en la base. 

Mochila LennyLamb Standar

En las siguientes imágenes podéis ver el cuerpo de la mochila comparado con el de la Tula Toddler, que es más recto y ancho en la  parte central. La Tula Toddler es unos cm más baja y tiene el cinturón un poco menos preformado que la LennyLamb Toddler:

Comparativa Tula Toddler LennyLamb Toddler

 

Detalle del cinturón y la parte baja del cuerpo:

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Detalle de la diferencia de altura del cuerpo y las capuchas (la capucha es fija en la LennyLamb mientras que en la Tula se puede poner y quitar).

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Detalle de la zona central del cuerpo de las mochilas:

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Los tirantes de la mochila LennyLamb llevan doble ajuste, igual que en la Tula, pero el acolchado es más ligero y no tienen forma curvada como la Tula, sino que son más rectos:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 2

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 3

 

Otra diferencia respecto a la Tula es que la mochila LennyLamb permite cruzar los tirantes en la espalda (y permite también por tanto posición a la cadera), mientras que la Tula no lo permite. La zona de unión del tirante a la parte central de la mochila lleva una protección acolchada que no hay en la Tula:

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes  4

 

Mochila LennyLamb Toddler Tirantes 5

 

Como se aprecia en la foto, todas las hebillas llevan goma de seguridad, tanto las de los tirantes superiores como la del cinturón, que lleva cierre de tres puntos y ajuste en una sola dirección.

Cinturón mochila LennyLamb

 

La mochila LennyLamb se distingue además por su estética cuidada, tanto en las formas como en los pespuntes y costuras y en la coordinación de los estampados en todas las zonas de la mochila. Aquí vemos un detalle de la capucha y del acolchado del cinturón:

Capucha mochila LennyLamb

 

Cinturón mochila LennyLamb

 

Para terminar, así queda la mochila en una niña de 5 años alta y delgada. En comparación con la Tula, que podéis ver con la misma niña unos meses antes aquí, la LennyLamb le cubre ahora mejor la espalda debido a la mayor altura del cuerpo, pero el asiento le queda mejor en la Tula Toddler al ser más ancho en la zona de las corvas. 

Mochila LennyLamb Toddler en uso 1

Y con la capucha puesta:

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Comparativa fular elástico vs fular tejido

21 agosto 2014

Cuando empezamos a portear con bebé pequeño nos surge en ocasiones la duda sobre si elegir fular elástico o fular tejido. El fular elástico es el elegido por muchas familias para iniciarse en el porteo pero no es indispensable comenzar a portear con él, un fular tejido adecuado también puede ser perfecto para esos primeros nudos. En este cuadro os dejamos una comparativa entre fular elástico y fular tejido, considerando como elástico aquel fular que incorpora en su composición un porcentaje de fibra artificial elástica (elastán por ejemplo). Los criterios escogidos se han comparado teniendo en cuenta la generalidad de los fulares, pero existen excepciones en cuanto a talla, composición, etc. según marcas. La elección es vuestra, pero hacedla informados y, siempre que sea posible, bien aconsejados por una asesora de porteo. ¡Feliz porteo!

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El porteo a lo largo de la historia

15 agosto 2014

En ocasiones, a quienes porteamos o hemos porteado habitualmente, nos han hecho comentarios tales como “qué inventos” o “qué cosas tan modernas lleváis ahora”, refiriéndose a nuestros fulares, bandoleras, etc. y seguro que todos hemos sonreído y hemos pensado o incluso respondido lo mismo: “lo moderno es el carrito”. Y es que, el carrito o cochecito tiene algo más de dos siglos de vida, mientras el porteo, ya sea en brazos o con la ayuda de un portabebé más o menos elaborado, es tan antiguo como el ser humano.

Cuando rebatimos esta idea de la “modernidad” del porteo pensamos muchas veces en los pueblos africanos que siguen llevando a sus bebés sin necesidad del uso del carrito, son el ejemplo vivo de que porteo y tradición van unidos. Pero a lo largo de la historia, en numerosas culturas, incluso en las que consideramos cuna de la civilización, podemos encontrar ejemplos de cómo los bebés han sido porteados. Tanto en representaciones artísticas como en objetos cotidianos, los ejemplos de que el porteo siempre ha estado ahí, son abundantes.

Veamos algunos:

Antiguo Egipto 

Porteo en Egipto

Este es uno de los ejemplos más antiguos que he encontrado, una pintura sobre estuco procedente de la tumba de Menna (dinastía XVIII, sobre 1400 a.C.). Se aprecia a una mujer trabajando mientras sostiene a su hijo sobre sus piernas ayudada por unas bandas que parecen tejidas. El niño levanta un brazo y toca el pelo de su madre.

Relieve porteo en Egipto

Este relieve (dinastía Kushita, siglos VII y VIII a. C.) está inspirado, con varios siglos de diferencia, en la pintura anterior. De nuevo vemos a la madre en sus tareas cotidianas mientras el bebé está envuelto en una banda tejida sobre ella. El bebé acaricia también el pelo de la madre.

Antigua Grecia, Roma y Etruria

Porteo en Grecia

En este caso se trata de una interpretación de cómo llevaban las mujeres griegas a sus hijos. El dibujo es de Gordon Napier, un artista británico.

Pero tenemos muchos ejemplos de bebés llevados en brazos o fajados en la escultura etrusca y greco-romana de los siglos VI al I a. C.

Porteo en Grecia y Roma

Porteo en Grecia

Porteo en Grecia siglo V a. C.

Porteo en Grecia siglo II aC

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En la Roma de los primeros siglos d. C. tenemos más ejemplos, así como en la época medieval.

Mosaico portabebés

En este caso vemos a algunos bebés en brazos y a otros envueltos en tejidos que los mantienen sujetos a la madre. Se trata de un mosaico procedente de la Basílica de Santa María la Mayor de Roma.

Porteo en el medievo

Dos mujeres amamantan a sus hijos ayudados por una banda de tejido en este manuscrito medieval.

Mochila medieval

Ejemplo de “mochila” del Medievo

Porteo Edad Media

Escena de una miniatura con un personaje llevando a su espalda a un bebé.

Porteo en la Edad Media

Dos bebés porteados, en brazos y con ayuda de una tela

En las culturas precolombinas tenemos también ejemplos de porteo de bebés:

Porteo precolombino

Estatuilla mejicana de la cultura del Centro de Veracruz (600-900 d.C.)

Porteo cultura sinu

Representación de la materniada de la Cultura Sinú (Colombia)

Y en el arte africano:

Porteo en el arte africano

Mujer Yoruba porteando a su bebé.

Porteo en Arte Africano

Otro ejemplo de porteo en el arte del pueblo Yoruba

Acercándonos a nuestra época y cultura, encontramos ejemplos de personajes porteando a menudo en la pintura, tanto asociada a temas religiosos como a escenas de la vida cotidiana.

Porteo en el siglo XIV

La huída a Egipto de Giotto (siglo XIV): aquí la Virgen sostiene con una banda de tela al Niño.

Porteo en el siglo XVI

Una escena de porteo en El carro de heno, de El Bosco (siglo XVI)

Porteo en el siglo XVII

Otra escena con una figura porteando en un cuadro del flamenco David Teniers el Joven (siglo XVII)

Porteo en el siglo XIX

Ilustración americana del siglo XIX

Más ejemplos ya próximos a la actualidad, en Oriente:

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Porteo en la tradición hindú

Ilustraciones hindúes que representa a la heroína Rani Lakshmi Bai (siglo XIX)

Porteo en el arte japonés

Porteo en el arte japonés del siglo XIX

En el pasado siglo XX las imágenes de porteo son muy abundantes, tanto utilizando mantas, mantones y toquillas como diversos artilugios, adaptados o ideados para el transporte de mercancías en los que se llevaba además a los bebés:

Porteo en el siglo XX

La escritora Sylvia Constance Ashton-Warner porteando a su hijo (Australia, 1938)

Porteo Indios Pomo

Mujer de la tribu Pomo (California) porteando.

Maorí porteando

Mujer maorí (Nueva Zelanda, años 40)

Artilugio para portear

Silla-portabebé que parece llevar incluso sombrilla incorporada. El porteador en este caso es un papá :-)

Mujer galesa porteando

Mujer galesa porteando

Porteo en Gales

Otro ejemplo de porteo tradicional en Gales (1954) 

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Mujer coreana porteando mientras lava arroz (1945)

porteo Australia

Nativa australiana porteando

Porteo doble en Japon

Porteo doble en Japón (1917)

Son sólo unos pocos ejemplos recopilados en Internet pero hay muchos más (no dispongo de todas las fuentes y los créditos de las fotografías, si conoces la fuente de alguna sin identificar deja un comentario y lo añadiré).

Y es que parece que el porteo no es algo tan moderno como algunas personas piensan ¿verdad?

Porteo seguro en portabebés artesanales

14 mayo 2014

Hoy 14 de mayo colaboramos con la iniciativa de @RedCanguro #porteoseguro (lee aquí el artículo sobre porteo seguro de Red Canguro). A lo largo y ancho de la red, os vais a encontrar con numerosos artículos relacionados con este hashtag. El porteo ergonómico es bueno y beneficioso pero no es seguro en sí mismo ni el portabebé un dispositivo de seguridad; en todos estos artículos veréis que, para que el porteo sea totalmente beneficioso y seguro, hay que portear bien y tener en cuenta una serie de criterios, recomendaciones e indicaciones tanto en la colocación del bebé, como sobre el portabebé su ajuste y colocación.

Pero hay más puntos a tener en cuenta dentro del tema de porteo seguro y nosotros vamos a tratar uno que muchas veces obviamos, el porteo seguro en portabebés artesanales, es decir, cómo ha de ser un portabebé artesanal para que su uso (correcto) sea seguro. Los portabebés artesanales se han popularizado mucho en los últimos años, es relativamente sencillo coser un portabebé funcional, suele salir más económico que uno “de fábrica” y además circulan por la red tutoriales y guías para poder confeccionarlos (nosotros mismos tenemos varios tutoriales para mei tai y bandoleras de anillas).

El hecho de que el porteo ergonómico está creciendo de forma exponencial también ha supuesto que muchas personas busquen su medio de vida en la confección de portabebés, algo totalmente respetable, pero siempre que se sepa que entre manos se tiene la seguridad de los bebés y los padres que van a usar esos portabebés que cosemos. Por ello es importante saber lo que se cose y cómo se cose.

Fulares artesanales:

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Personalmente pienso que NO se debe comprar un fular artesanal, al menos no uno tejido (entiendo tejido como no elástico). Es relativamente sencillo encontrar telas elásticas con las que confeccionar un fular con las características necesarias para un buen porteo con fular elástico. Es importante, además de que el tejido tenga la elasticidad y la resistencia adecuada, que lleve un punto medio que facilite el anudado y que los bordes no se enrollen sobre sí mismos.

Pero no es tan sencillo encontrar una tela no elástica que funcione bien como fular tejido. Podemos hacer un fular con cualquier tela, yo misma probé a hacer algún nudo con una tela de sábana antes de comprar mi primer fular, pero no va a ser un fular que funcione correctamente y nos proporcione un porteo seguro. Con una loneta, por poner un ejemplo de tela que no debe usarse en un fular tejido, podemos hacer un nudo y el bebé no se nos va a caer, pero…

-          NO resultará cómodo en los hombros sobre todo cuando el bebé vaya creciendo y ganando peso.

-          Dejará más marcas en la piel que un tejido de sarga o jacquard diseñado específicamente para portear.

-          NO se adaptará al cuerpo del bebé ni del porteador igual que un tejido diseñado para portear.

-          Posiblemente contendrá tintes o sustancias que no se hayan controlado para el uso en contacto con la piel o la boca del bebé.

-          NO contará con unas instrucciones adecuadas, que suelen ser bastante importantes en el uso del fular tejido.

-          Es posible que nos termine saliendo más caro que un fular de marca, ya que hay actualmente en el mercado fulares de precios muy diversos; no es necesario gastase mucho para conseguir un fular funcional de tejido adecuado. También se pueden conseguir de segunda mano, con la ventaja añadida de que el fular estará más suave por el uso que le haya dado el anterior propietario.

 

Mei tais artesanales:

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Uno de los portabebés que más cosemos las artesanas es el mei tai. Si vamos a coser o a comprar un mei tai artesano debemos tener en cuenta una serie de criterios:

-          Materiales adecuados: buscad preferiblemente tejidos 100% naturales (algodón, lino…) y resistentes (lonetas, sarga, jacquard…). Si lo confeccionáis vosotros mismos o algún familiar o amigo lavad el tejido antes de coser para ver si el tinte está bien fijado y para asentar las fibras. También es importante el tipo de hilo, que sea resistente, y la calidad de los acolchados si los lleva.

-          Costuras resistentes: especialmente en los puntos de tensión como la unión de los tirantes al cuerpo. Vigilad que haya costuras de refuerzo o dobles pasadas.

-          Medidas adecuadas: tanto del cuerpo del mei tai (que no quede excesivamente grande o pequeño para vuestro bebé) como de las tiras (que sea apto para anudar con seguridad, es preferible que sobre tira a que falte y anudemos con la punta).  Hay que vigilar también que el patrón sea correcto para que las tiras asienten bien en los hombros y no se deslicen por no salir del cuerpo en el ángulo correcto.

-          Accesorios seguros y funcionales: capuchas o gorros que sean efectivos para sujetar o resguardar al bebé; reductores de ancho o alto del cuerpo que se adapten al bebé correctamente y no fuercen la postura, especialmente en bebés pequeños (hasta el 5º o 6º mes, si optáis por llevar a vuestro bebé en un mei tai, vigilad mucho que recoja bien su cuerpo –nada de reductores tipo “braguita”- y a ser posible buscad que esté confeccionado en tejido de fular); botones o corchetes bien asegurados; bolsillos alejados del cuerpo para no molestar ni dañar al bebé.

-          Instrucciones de uso y conservación: si lo compráis a una artesana aseguraos de que os proporciona instrucciones correctas, si lo ha cosido debe saber usarlo correctamente y poder indicar cómo se usa.

Bandoleras:

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En el caso de las bandoleras, uno de lo portabebés más sencillos de fabricar, es fundamental usar anillas adecuadas, sin uniones, soldaduras o pinturas que se puedan desprender o dañar la tela. Las anillas de aluminio de una sola pieza son las más adecuadas por su ligereza y resistencia.  Asegúrate de que el tamaño de la anilla es correcto para la tela usada, para que pueda pasar con facilidad pero no se desajuste.

El tejido debe ser también resistente y manejable, ya sea algodón, lino, seda, sarga… buscad que tenga un gramaje adecuado (personalmente recomiendo un mínimo de 175/180 gramos por metro) y evitad los tejidos sintéticos. Antes de coser es conveniente prelavar el tejido para asentar las fibras y para que salga el exceso de tinte. Como en los demás portabebés artesanales, el hilo de calidad también afecta a la seguridad de la bandolera.

La unión de la tela con las anillas debe lleva al menos dos costuras con la suficiente tensión del hilo como para resistir la tensión sin romperse. Si se puede reforzar con una tercera o cuarta costura mucho mejor y también es recomendable  incluir alguna costura tipo festón o zigzag que además de decorar consigue una unión más resistente.

El largo de la bandolera tiene que ser el adecuado para que haya suficiente tela para ajustar correctamente y para que no sobre un exceso que nos moleste al caminar o nos haga incluso tropezar. Antes de cortar la tela, si la estás fabricando, haz una prueba sobre tu cuerpo. El ancho debe ser suficiente para cubrir bien el cuerpo del bebé haciendo una bolsa que recoja bien su cuerpo de corva a corva y que pueda cubrirle hasta la mitad de la cabeza en bebés pequeños y hasta los hombros en niños más grandes.

Evita colocar bolsillos demasiado grandes que te puedan desestabilizar si los cargas con demasiado peso.

Para terminar…

No olvides que un portabebé artesanal bien confeccionado hará que el porteo sea mucho más seguro. Antes de encargar uno, asegúrate de que la persona que los confecciona tiene experiencia y formación, y consulta foros y páginas como Red Canguro para resolver todas tus dudas.

Artículo y fotografías de Marta González, prohibida la reproducción total o parcial sin autorización expresa y sin citar la fuente.

¿Qué bandolera elegir? Tips y consejos sobre bandolera de anillas.

15 abril 2014

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Una de las consultas que más frecuentemente recibo en el correo de MisCanguritos es sobre qué bandolera elegir, hay tanta variedad, de tejidos, mezclas, plegados, largos, etc. que resulta complicado escoger, sobre todo si no se conocen previamente las telas y las características de cada una. Cuando ya tenemos experiencia en fulares y mezclas resulta más sencillo escoger una bandolera y cuando hemos probado varias, diferentes plegados y distintos tejidos casi con leer la mezcla y grosor de un fular ya sabemos cómo será en bandolera y si nos irá bien o no, pero para todo aquel que se acerca por primera vez al porteo en bandolera vamos a dar unas pautas sencillas para poder acertar en la elección.

La bandolera es un portabebé que yo suelo llamar “de apoyo”; por lo general no es un portabebé único, quien usa bandolera suele combinarla y alternarla con otros portabebés como fular, mochila o mei tai, aunque también hay gente que sólo usa la bandolera durante todo el porteo sin necesidad de otro portabebé, pero no suele ser lo habitual. La bandolera carga el peso en diagonal, desde un hombro, por la espalda y terminando en la cadera opuesta al hombro. No es que cargue el peso en un sólo hombro, sino que lo distribuye de forma no simétrica como puedes hacer una mochila, un mei tai o un fular si se usan apoyando en ambos hombros. Esto hace que sea un portabebé adecuado para periodos de tiempo más cortos que otros portabebés de apoyo en ambos hombros. Hay excepciones, ya que una bandolera larga puede hacernos también el servicio de un shorty o fular corto y podemos hacer nudos de fular con ella, distribuyendo así el peso en ambos hombros, pero pasamos a usarla como fular, no como bandolera.

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Cuando el bebé es recién nacido y durante los primeros meses, si contamos con una buena bandolera y sabemos ajustarla bien, podemos portear durante ratos bastante largos con ella cómodamente, especialmente si nos acostumbramos a usarla en ambos hombros (no es tarea fácil, yo confieso que siempre la he usado apoyada en el hombro izquierdo y me cuesta horrores cambiar de hombro). Además es muy práctica para dar el pecho en posición semitumbado o erguido cuando el bebé es más grande.

A medida que el bebé crece la bandolera suele usarse durante periodos más cortos; es muy útil por ejemplo cuando comienzan a caminar, para esa fase de “sube-baja” en la que pasan de querer correr a querer estar en brazos de un minuto al siguiente. También es un portabebé muy socorrido para la época en la que los bebés quieren ver todo lo que ocurre a su alrededor y no les gusta que los llevemos delante; con la bandolera, situados a la cadera, su campo de visión es mucho más grande y suelen aceptar gustosos el porteo.

Para cada una de estas fases o momentos de uso de la bandolera podemos escoger diferentes tejidos o también podemos buscar una bandolera que nos sirva desde el inicio hasta el final del porteo. Vamos a ver todas las opciones.

Según el tejido podemos diferenciar las bandoleras que están confeccionadas con tejido de fular o las que no están hechas de fular sino de tejidos no diseñados específicamente para el porteo (podemos llamarlos tejidos simples).

Tejidos simples: hay bandoleras de algodón, lino y seda. Existen muchos otros materiales y también mezclas pero estos tres son los más habituales y con mejores propiedades para el porteo. Si no escogéis una bandolera de tejido de fular buscad siempre que sea de tejidos naturales, que no lleven mezclas de poliester, spandex u otros tejidos artificiales que pueden hacer que la tela sea más calurosa, demasiado elástica o demasiado tiesa… a ser posible, que sea 100% natural.

Bandoleras 100% algodón: suelen ser bandoleras suaves y fáciles de ajustar, ideales para aprender a colocar la bandolera ya que la tela desliza bien por las anillas y se ajusta con facilidad. Son recomendables para usar desde recién nacido y aproximadamente hasta los 6-9 meses (dependiendo del peso del bebé). Esto siempre que el tejido sea medio-fino (unos 180-200 gramos por metro). En este caso, además, la bandolera resultará fresca y ligera para poder usar incluso en climas muy cálidos durante el verano.

Bandoleras 100% lino: son bandoleras un poco más ásperas que las de algodón, al menos de nuevas, ya que con el uso suavizan mucho y quedan muy manejables. Las bandoleras de lino que confeccionamos en MisCanguritos son más gruesas que las de algodón (algunas pasan de 300 gramos por metro) por lo que ofrecen más soporte que las de algodón pero a la vez resultan frescas, siendo ideales para zonas cálidas, para el verano y  para la costa y las zonas húmedas. Resultan un poco más complicadas de ajustar al principio, sobre todo hasta que el tejido se “doma” o suaviza (esto lo conseguimos pasando muchas veces la tela por las anillas y planchando con vapor, además de con el uso frecuente), pero ofrecen un agarre y un ajuste muy preciso y son más cómodas con más peso que las de algodón. Se pueden usar con niños de incluso año y medio o dos años cómodamente.

Bandoleras 100% seda: de grosor medio, son manejables y fáciles de ajustar. Pueden utilizarse desde el nacimiento y hasta pasado el año con comodidad. Son ligeras pero transpiran peor que el lino por lo que resultan algo más calurosas. Son bandoleras elegantes que pueden ser el complemento perfecto para celebraciones pero también quedan bien con ropa informal ¡son multiusos!

Dentro de los tejidos simples, en MisCanguritos tenemos también un tejido especial confeccionado en mezcla de algodón y lino al 50%. Es un tejido grueso y más difícil de manejar en principio que los anteriores, pero tiene la ventaja de ofrecer un soporte excelente, comparable incluso a las mejores bandoleras de fular. Aunque puede costar más ajustar en los primeros usos, sobre todo si no se tiene experiencia con las bandoleras, una vez dominada nos servirá para todo el porteo, ya que es un tejido que resulta cómodo incluso con niños grandes.

En esta clasificación entrarían también las bandoleras de agua, la única excepción que nosotros admitimos dentro de los tejidos naturales, ya que están confeccionadas con un tejido artificial, el Solarweave, que tiene dos funciones principales, seca rápidamente y ofrece protección contra los rayos ultravioletas. Estas bandoleras, como su nombre indica, son para el uso en la playa o la piscina (siempre con la mayor precaución), para baños cortos con nuestros bebés en brazos. No son bandoleras para un uso intensivo ni para paseos largos, ya que el tejido es fino y no soporta tanto peso como un lino por ejemplo, pero resultan muy prácticas para bañarnos de manera cómoda y más segura que si llevamos al bebé sujeto sólo por nuestros brazos.

Tejidos de fular: en general, las bandoleras confeccionadas con tejido de fular, nos servirán para todo el porteo. Hay mucha variedad de tejidos, marcas, mezclas… pero lo habitual es que todas ellas sean cómodas con bebés pequeños y también con niños grandes por lo que, a pesar de ser más caras que las de tejidos simples, suelen ser una buena inversión de cara a usar el mayor tiempo posible.

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Bandoleras de sarga cruzada: ofrecen en general buen soporte y son suaves y manejables para usar desde el inicio del porteo y hasta que el niño es grande. Hay sargas más finas como las de Hoppediz (esta marca antes se asociaba a fulares y bandoleras gruesas e indomables pero hace ya años que fabrican fulares más finos y manejables), Colimaçon, Natibaby, LennyLamb, Girasol (pasa algo parecido a Hoppediz, sus sargas ya no son tan gruesas como hace unos años), muy manejables y agradables de usar y otras un poco más gruesas como las Neobulle o Storchenwiege (con la excepción de las sargas diamante de los Leo, que sería más similares a las anteriores, manejables, finas pero con soporte), que requieren un poco más de “doma” pero ofrecen también un excelente soporte.

Bandoleras de jacquard: aquí la variedad es aún mayor. Hay marcas que fabrican fulares de jacquard finos de los que salen bandoleras muy manejables y fáciles de ajustar desde el inicio, como por ejemplo Kokadik, Diva Milano, Pollora, Didymos en sus versiones indios de grosor medio-fino… y también hay otras con fulares gruesos y más “duros de pelar” que cuesta mas manejar si nunca has usado bandolera y se recomiendan mejor para niños más grandes como los Didymos de jacquard grueso, las mezclas con lino de  calidad gruesa, etc.

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Los fulares con mezcla de lino, por lo general, dan como resultado bandoleras de excelente soporte, más duras y difíciles de ajustar al principio pero muy cómodas y suaves cuando el tejido se ablanda por el uso. En las mezclas con cáñamo, normalmente se consigue domar la tela con más rapidez y facilidad que el lino, ofrecen también un soporte muy bueno incluso con niños grandes aunque nos pasa como con los fulares, que tienden a retener más la humedad y para climas costeros pueden resultar incómodas y hacernos sudar más.

Las mezclas con seda salvaje normalmente ofrecen tejidos finos, que deslizan muy bien y ajustan con facilidad aunque con tendencia resbalar. La seda tussor funciona mejor habitualmente, ya que resulta un poco más “ruda”, resbala menos y ofrece más soporte. La lana resulta cálida y blanda, suele ajustar bien y ofrecer un poco de rebote que hace que sean muy cómodas en los hombros.

Esto, como ya comentábamos con los fulares, son características generales de estas mezclas y tejidos, ya que la variedad de grosores e hilos hace que cada fular y cada tejido sea especial y esto se notará también en la bandolera confeccionada con este fular.

El tema de las bandoleras se complica además con el plegado con el cual se unen las anillas a la tela. Para profundizar sobre el tema os remito a esta otra entrada: Plegados en bandoleras de anillas.

Pero si aún así os quedan dudas sobre la elección de vuestra bandolera, no dudéis en contactar con nosotros.

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